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Tipos de vehículo eléctrico

Se oye a hablar mucho del vehículo eléctrico y se espera que revolucionen el mercado. ¿Te parece una opción viable?

16/02/2017 |

El vehículo eléctrico se postula como el transporte del futuro; ya ha quedado claro que no queremos renunciar a la cómoda movilidad que nos ofrece el coche, aunque sí es evidente que no es sostenible la contaminación que el creciente uso del automóvil conlleva. Siendo así, el vehículo eléctrico se convierte en la opción que nos permite desplazarnos, no contaminar y a la vez ahorrar energía y dinero, porque sí, si podemos producir una parte de la energía que consumimos o, simplemente, evitamos ciertos desgastes producidos por el crudo, nos llevaremos una grata sorpresa. Y no solo eso, a día de hoy se está promocionando este transporte hasta el punto que algunos ayuntamientos ofrecen ayudas a aquellos que quieran adquirirlos. ¿Valoras ya el vehículo eléctrico como una opción viable? Vamos a ver qué tipos existen:

Tipos de coches eléctricos

Vehículo 100% eléctricos

También llamados BEV (Battery Electric Vehicle), disponen de un motor eléctrico que transforma la energía almacenada en las baterías en energía cinética que se transmite directamente a las ruedas. Son vehículos que no requieren demasiado mantenimiento; lo más habitual son gastos relacionados con el sistema de frenada i renovación de neumáticos.

Estos vehículos aprovechan la energía de las frenadas y los desniveles para generar la electricidad que se acumula en las baterías. Tienen una autonomía de hasta 300 km.

Vehículo eléctrico con autonomía extendida

En inglés, REEV (Range Extender Electric Vehicle), son vehículos eléctricos con un pequeño motor extra, de combustión, que sirve para generar electricidad que alimente la batería cuando se ha descargado i para tener un extra de autonomía. Una vez baja la batería, el conductor puede parar a un punto de recarga o dejar que se accione el motor de combustión, que a la vez cargaría de nuevo la batería. Tienen una autonomía de hasta 240 km más 200 km adicionales del motor de apoyo.

Vehículos híbridos enchufables

Del inglés. PHEV (Plug-in Hybrid Electric Vehicle), disponen de dos motores, uno eléctrico alimentado por baterías y uno convencional gasolina o diésel. Pueden funcionar en modo eléctrico en recorridos urbanos disponiendo de una autonomía considerable y usar el motor de combustión en desplazamientos por carretera; en este caso, la autonomía y la potencia máxima dependen del motor convencional. Tienen una autonomía de 40 km y 1.100 km adicionales con motor térmico.

Vehículos eléctricos híbridos

Los vehículos eléctricos híbridos o HEV (Hybrid Electric Vehicles) disponen de los mismos elementos que los enchufables, pero la batería únicamente se recarga aprovechando la energía de las frenadas y la inercia en los desniveles; no tiene la opción de enchufarse. Tienen una autonomía de 20 km y 1.100 km adicionales con motor convencional gasolina o diésel.

Otros tipos de vehículo eléctrico

Habitualmente hablamos de vehículo eléctrico en el sentido de un coche pero, en este caso, queremos comentar también el resto de medios de transporte que podemos encontrar movidos por la electricidad totalmente o de forma parcial.

Motocicletas y ciclomotores eléctricos

Presentan muchas ventajas medioambientales ante los tradicionales, al menos en la mayoría de casos, y con la particularidad de no disponer de piezas de contacto. Tienen una autonomía de 75 – 150 km.

Bicicletas eléctricas de pedaleo asistido

Su factor diferencial es el sensor de pedaleo. Puede ser de velocidad o de movimiento, que es el sistema de detección más sencillo y más común en bicicletas eléctricas, o puede detectar la fuerza que el ciclista ejerce sobre los pedales para ofrecer una resistencia inmediata y proporcionada a la fuerza aplicada. Tienen una autonomía de 50 – 80 km (pedaleo asistido, siempre hay que pedalear).

Otros tipos de vehículo eléctrico

Se alimentan de una batería recargable y tienen una autonomía muy limitada, aproximadamente de 12 – 20 km que supone más o menos una hora de funcionamiento. Son, por ejemplo, los patinetes eléctricos o los segways.

 

El uso de vehículos eléctricos, no solo contribuyen a cuidar el planeta sino que también ayudan a ahorrar. En especial, hablando del vehículo totalmente eléctrico, hay que tener en cuenta que requieren un mantenimiento menor ya que no hay cambios de aceite ni ninguna pieza que pueda tocar al combustible, de manera que las posibilidades de reparaciones se reducen. En tanto a los híbridos, reducimos las emisiones de CO2 y, en todo caso, abrimos paso a un futuro que tarde o temprano se instaurará en nuestras vidas debido a, también, el precio y la escasez de petróleo.

Si quieres ahorrar con tu coche eléctrico, te ayudamos a instalar tu punto de recarga y a cargarlo con la tarifa eléctrica más barata.

 

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