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Conseguir la temperatura ideal en casa en invierno

Conseguir la temperatura ideal en invierno es más fácil de lo que parece. Solo necesitas ser consciente de que es invierno y que, por lo tanto, tendrás que abrigarte, y saber usar correctamente los recursos que tienes alrededor.

17/11/2017 |

Llega el frío, por fin. Sin embargo, con él, llega también la búsqueda activa de soluciones térmicas: calefacción, estufas, mantas, ropa afelpada y demás fuentes de calor. Ante el reto de conseguir y mantener la temperatura ideal en casa, aquella a la que llaman “de confort”, te explicamos qué técnicas activas y pasivas dan mejor resultado para llegar al bienestar y al uso responsable de la energía.

Métodos pasivos:

Entendemos por métodos pasivos aquellos que no pasan por añadir nada que proporcione calor o frío directamente, sino que propicien la temperatura ideal por sí mismos:

Posición del sol

El sol es el mayor y mejor recurso térmico. Por un lado, la posición de la vivienda facilitará, o no, su acceso, y por otro nosotros mismos podemos dejar pasar los rayos de luz cuando haga sol para que se caliente el piso o bajar la persiana (o correr cortinas) para evitarlo.

Materiales

En arquitectura pasiva, el uso de los materiales adecuados puede contribuir al aislamiento de la casa si estos son conductores térmicos. A nivel algo más activo, existe la posibilidad de añadir aislantes en puertas y ventanas para reducir la fuga de aire caliente.

Vegetación

La colocación estratégica de vegetación puede actuar de barrera ante sol y viento. En Japón, por ejemplo, algunos edificios incorporan cortinas vegetales. Los árboles de las calles y plazas cumplen, en muchos casos, esa función.

Métodos activos:

Por método activo entendemos, en este caso, el uso de las tecnologías para un fin eficiente:

Colocar un termostato

Un termostato es una gran medida de ahorro, especialmente si puedes controlarlo a distancia. Con un termostato puedes elegir la temperatura a la que quieres estar, y mantenerla. Lo ideal es mantener siempre una temperatura constante de entre 20 y 23 grados. Así, y con ropa de abrigo, conseguirás evitar el frío sin un gran coste energético. Piensa que un solo grado de diferencia puede suponer un incremento de entre el 10 y el 20% en tu consumo, por lo que además, también se recomienda apagarlo cuando no se está en casa y encenderlo unos 20 minutos antes de llegar.       

Elegir bien el tipo de calentador

Tienes diversas opciones para acceder al agua caliente sanitaria, pero podríamos decir que puedes optar por uno eléctrico o de gas. Ambos tienen varias ventajas e inconvenientes, aunque en líneas generales podríamos decir que las opciones más eficientes son:

  • En caso de calentador eléctrico, añadir un temporizador para que se encienda una hora antes de meterte en la ducha, para que le dé tiempo a calentar el agua. Así, lo tenemos apagado el resto del día y le damos el uso más eficiente posible.
  • En caso de calentador de gas, no es necesario cerrar la llave cuando no lo uses. El sistema de calentamiento por gas solo se activa cuando se le va a dar uso, a diferencia del eléctrico, que procura ir calentando el agua para que siempre tengas acceso a agua caliente.

Hacer mantenimiento

Un buen mantenimiento de los aparatos eléctricos y de calefacción alargará su vida y reducirá tu consumo energético. Con mantenimiento nos referimos a purgar radiadores una vez al año y limpiar los aires acondicionados y salidas de calefacción, donde se acumule el polvo.

 

Para no pasar frío y conseguir la temperatura ideal en invierno lo mejor es abrigarse adecuadamente y procurar no tener todo el día la calefacción puesta, y cuando la tengas, a una temperatura “normal”. No queremos que pases frío, pero tampoco que se resienta el medio ambiente ni que tu factura de la luz sea muy elevada; por eso, te invitamos a echar un vistazo a nuestras tarifas eléctricas o a llamarnos gratis al 900 850 000 para pedir información también del suministro de gas.

 

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