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Ahorrar en calefacción. Que no te pille el toro

Previsión, mantenimiento y ser consecuente es la clave para ahorrar al máximo en calefacción, simplemente, cambiando algún pequeño hábito.

13/10/2017 |

Aprovechamos estos días de primeros fríos para que el frío del invierno no nos pille “en bragas”. Si nos preparamos bien, ahorraremos bastante en calefacción sin invertir un solo euro, solamente con prevención y cambiando algunos hábitos. Empecemos:

Ojo con las calderas faraónicas

No esperes a que haga frío para revisar el estado de tu sistema de calefacción. Si ves que la caldera es muy antigua, quizá es el momento de cambiarla. No son baratas, pero las actuales son mucho más eficientes que las antiguas, con lo que compensa el cambio. Y además, mejor cambiarla a voluntad que esperar a que te deje tirado en pleno invierno, ¿no?

Revisa la instalación 

Simplemente manteniendo limpios los filtros o purgando los radiadores ayudaremos a tener una instalación en condiciones, y eso mejorará su rendimiento y se traducirá en ahorro:

Radiadores

Durante los meses de inactividad (verano) los conductos de los radiadores pueden llenarse de aire e impedir el paso del agua caliente. Si esto ocurre, la caldera consumirá más para llegar a la temperatura exigida y, consecuentemente, gastará más.

Para evitarlo, purga los radiadores: abre el purgador del radiador con un destornillador y deja que salga el aire. Acuérdate de poner algún recipiente bajo la llave para cuando salga el agua; es la señal de que ha salido el aire. Luego, asegura que la presión de la caldera está en su valor óptimo que, aunque suele rondar los 1,5 bares, dependerá de la caldera. Consulta con el manual o con un experto si tienes dudas.

Deja de tender en el radiador

En invierno existe la costumbre de tender en los radiadores porque así “queda la ropita calentita” y se seca más rápido. Error. Hacer eso, además de ser peligroso, evita que el aire caliente circule. Recomendamos que tiendas la ropa en un tendedero portátil; los hay eléctricos también.

Presta atención a las habitaciones vacías

Los expertos difieren en qué medida de ahorro es la más adecuada en cuanto a eficiencia energética. Algunos aconsejan apagar por completo los radiadores de aquellas habitaciones que apenas se usan, y otros consideran que eso rebaja la temperatura global del piso, con lo que mejor mantenerlos encendidos aunque a menor temperatura.

En realidad, depende de las circunstancias: el tamaño del piso, el nivel de aislamiento en puertas y ventanas, el nivel de climatización que requiera tu zona de residencia… Te aconsejamos que lo valores, pues ambas opciones son válidas, en función de las variantes comentadas.

Pon alfombras

Es el momento de reconciliarte con las alfombras y las cortinas. Aunque no estén en el último grito de la moda para el hogar, cubrir el suelo con alfombras (en especial si es de baldosas) y vestir las ventanas con cortinas ayudará a retener el calor.

Cierra puertas

Es importante que cierres las puertas a tu paso a fin de conservar el calor. Si dejas las puertas abiertas, los radiadores necesitarán más esfuerzo pues estarás ampliando el espacio a calentar. Si las cierras, en cambio, contribuirás a que no se escape el calor que generes.

Recuerda aislar bien        

Este es, probablemente, el consejo más antiguo que existe en materia de ahorro y eficiencia, pero también de los más pasados por alto. Vale la pena recordar que aislar bien puertas y ventanas con burletes, espumas y derivados, ayuda muchísimo a que no se escape el calor. Si, en añadido, las ventanas cuentan con doble acristalamiento, todavía mejor.

Encendido y apagado

Si tienes la posibilidad, se aconseja programar el encendido de la calefacción a veinte minutos antes de llegar a casa, más o menos. En contra del mito que sugiere mantener la calefacción encendida todo el día para evitar el pico de consumo de reencenderla, te recomendamos que la apagues cuando no estás en casa o simplemente no la necesitas. El famoso “pico” del encendido es circunstancial si lo comparamos con el coste de tenerla puesta todo el día. Mejor encenderla a unos 21 o 23 grados cuando la necesites y rebajar la temperatura a 18 o 19 cuando se esté a gusto.

Viste adecuadamente

No, no nos estamos metiendo con tu atuendo. Sin embargo, y en consonancia con lo anterior, la gente suele poner la calefacción a altas temperaturas para pasearse por casa con ropa ligera. Proponemos ser consecuente con la época del año y vestir con ropa gruesa y usar mantas. En cuanto pongamos la calefacción, hacerlo a una temperatura “confort”.

 

Cambia de compañía

Si a pesar de todo sigues pagando mucho por encender la calefacción, puede que estés pagando de más. En Factor Energía te haremos un estudio de ahorro potencial y te recomendaremos, si es que puedes, bajarte la potencia para ahorrar. Tanto en luz como en gas. Llama gratis al 900 850 000 y consúltanos o contrata la luz online, y el gas, en solo 5 minutos.

 

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