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Como ahorrar electricidad

Cómo ahorrar electricidad en 15 trucos caseros (Parte 2)

Seguimos donde lo dejamos. Si recuerdas el artículo Cómo ahorrar electricidad en 15 trucos caseros (Parte 1), os contábamos 7 trucos de los 15 que anunciábamos. Aquí está el resto:

05/01/2017 |

Decíamos que ahorrar electricidad es muy sencillo con trucos fáciles de aplicar en casa, pero también es verdad que hay muchas maneras de contribuir al ahorro familiar y, por eso, aquí vamos con la segunda parte de consejos. Del 8 al 15:

¿Cómo ahorrar electricidad?

Seguimos donde lo dejamos. Si recuerdas el artículo Cómo ahorrar electricidad en 15 trucos caseros (Parte 1), os contábamos 7 trucos de los 15 que anunciábamos. Aquí está el resto:

Pinta de blanco

Tan buen truco como sencillo es pintar de blanco la casa entera o, en su defecto, solamente aquellas habitaciones oscuras o con poca entrada de luz natural. Eso es porque el blanco refleja la luz y actúa a modo de iluminador; una habitación blanca contribuirá a que la estancia sea mucho más luminosa porque refleja toda entrada de luz, natural o no, y en una estancia en la que sí entre luz natural, te ayudará a encender las luces más tarde, así que en cualquier caso, si te preguntas cómo ahorrar electricidad de forma fácil, la respuesta es pintando de blanco; ahorrarás luz.

Limpia las bombillas

Aunque parezca mentira, con el paso del tiempo, las bombillas se cubren de polvo igual que cualquier otro elemento de la casa. Estas motas de polvo hacen que la luz no sea exactamente la que debiera y que no pase debidamente a través del cristal o la pantalla de la lámpara, de modo que para aprovechar la luz en su totalidad, es recomendable, de vez en cuando, pasarles un trapo tanto a las bombillas como a las pantallas de las lámparas, en especial a las de techo.

Elige bien el tipo de luz

¿Cómo ahorrar electricidad y, a la vez, iluminar bien una habitación? Lo más importante no es gastarse mucho dinero en bombillas ni comprar aquellas con más lúmenes, sino saber distinguir el tipo de iluminación que necesitas. Piensa en qué quieres iluminar, qué nivel de luz necesitas y qué utilidad tiene esa habitación, y entonces elige una luz focal, ambiental, blanca, de tonos fríos o calientes, etcétera. De esta manera, optimizarás la eficiencia de cada estancia según tus necesidades.

Redescubre el microondas

¿Sabías que el horno consume aproximadamente un 70% más que el microondas? Tendemos a pensar que el microondas solo sirve para recalentar las sobras del día anterior, pero nada más lejos. Hay microondas con muchísimas más funciones, así que teniendo en cuenta el dato anterior, ¿por qué no substituir –en la medida de lo posible- el horno por el microondas? Infórmate de todas las funciones del que tienes en casa y verás cómo ahorrar electricidad aprendiendo a sacarle partido para ahorrarte el consumo desorbitado del horno.

Cuida de tu nevera

La nevera representa un 20% de tu consumo total. Siendo así, lo más lógico es que cuidemos de ella, ¿pero cómo hacerlo? Primer consejo: si tu nevera tiene muchos años –y puedes- cámbiala por una más eficiente; ten siempre limpias las resistencias y, sobre todo, los congeladores, para que no se acumule el hielo. Y, finalmente, procura que no esté muy cerca del horno ni llenarla de comidas recién sacadas del fuego, pues la obligará a rendir más y por tanto, a gastar más.

No abras el horno innecesariamente

Es verdad que cocinar con horno es un placer además de un recurso muy sano y limpio para que tus comidas no tengan exceso de aceite y se cuezan en su propio jugo. No obstante, cuando cocinamos, tenemos la manía de ir abriendo el horno para apreciar, mejor que a través del cristal, el avance de nuestros platos. A partir de ahora, si puedes, evítalo, y es que cada vez que abres la puerta del horno este pierde entre 25 y 50 grados. Sé eficiente y déjala cerrada, que seguro que tienes el tiempo controlado.

No cubras los radiadores      

Muy a menudo, aprovechamos la parte superior de los radiadores para poner una estantería, y otras veces, tapamos el radiador para que no se vea a simple vista ocultándolo en o detrás de un mueble. Si es tu caso, estás desperdiciando calor. El aire caliente tiende a subir y se escapa, y cubriendo el radiador lo único que conseguimos es que no se disperse como lo haría. Si tienes la oportunidad de destaparlos, verás que las habitaciones se calientan mucho más rápido.

Lavavajillas mejor que a mano

Aunque parezca mentira, de lavar los platos a mano a lavarlos con el lavaplatos hay mucha diferencia en cuanto al gasto de agua; este es bastante mayor lavando a mano –comparativamente hablando- que al gasto eléctrico del lavaplatos. Un lavaplatos eficiente (categoría A+ o superior) a carga completa representa un gasto energético bastante inferior al de, por ejemplo, el secador de pelo. De modo que si crees que estás ahorrando por lavar a mano, plantéate un lavavajillas.

Ponte la ropa adecuada

Aunque en invierno es importante combatir el frío con calefacción, no siempre tiene que estar a temperaturas muy altas. La temperatura ideal para la calefacción son 19, 20 o 21 grados; una temperatura más alta comporta un gasto innecesario. Además, muchas veces subimos la calefacción para ir más ligeros de ropa; te proponemos hacerlo a la inversa, abrígate bien: ponte un buen jersey o polar para andar por casa y enciende (o sube) la calefacción cuando sea realmente necesario.

 

Pero sobre todo, no olvides el mejor truco de todos: cambiar de compañía eléctrica. Si crees que estás pagando demasiado, pregunta en Factorenergia. Nuestro servicio de Atención al Cliente te atenderá al 900 850 000, y si no, puedes contratar la luz online en solo 5 minutos, garantizado.

 

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